
Marlaska ha convertido en secreto de Estado los motivos para otorgar escolta policial a la comunicadora Sarah Santaolalla tras el incidente con Vito Quiles a las puertas del Senado. El ministro, que ya avanzó que pediría «toda la información» al respecto y, en su caso, adoptaría «las medidas necesarias», ahora prefiere callar ante el aluvión de críticas y las dudas al respecto de la legalidad de la medida. @eldebate







