Bueno pues ya sabéis, al día 29 hay que parar.

Bueno pues ya sabéis, al día 29 hay que parar.

Al parecer, el hombre se había divorciado recientemente y no estaba llevando nada bien su situación. Pese a que en principio no contaba con problemas de salud, fue renunciando a comer, rechazando la comida que le preparaba a diario su hijo, de 16 años, con quien convivía en su casa. Así, durante su último mes de vida se alimentó, por llamarlo de alguna manera, exclusivamente de cerveza, una bebida que carece de los nutrientes que necesita el cuerpo humano para poder sobrevivir pero que al parecer la ayudaba a sobrellevar el mal trago (nunca mejor dicho) que estaba experimentando. @noticiasdealava

Bueno pues ya sabéis, al día 29 hay que parar.

Enviado por UnPseuddo.