Cuando buscaban una playa y vieron los Pirineos empezaron a sospechar…

Cuando buscaban una playa y vieron los Pirineos empezaron a sospechar...

Cuando buscaban una playa y vieron los Pirineos empezaron a sospechar...

Ellos les explicaron cómo podían llegar al pequeño país pirenaico “y ya los pobres se fueron convencidos, les dijimos que cogieran dirección Vitoria, en Vitoria ya les dirían por Zaragoza… Y nada, conforme les vimos dar la vuelta y ya enfilar la carretera de repente se me iluminó la cabeza y le dije a mi marido: ‘Ay, Dios mío, ¡que estos no iban a Andorra, que seguro que iban a Ondarroa!’”.

Pero ya no había nada que hacer, no había forma de poder remediar su error“Cada día de mi vida me acuerdo de ellos porque no quiero ni pensar la faena que les hicimos”, admite Conchita, consciente de que poco tiene que ver, en paisaje y en distancia, el pueblo costero vizcaíno con la localidad pirenaica, si es que llegaron hasta la capital. @noticiasdenavarra

Cuando buscaban una playa y vieron los Pirineos empezaron a sospechar...

Extra: Violencia machista en Ibiza: la pulsera de la víctima sonó varios minutos después de la agresión.

Un científico noruego se fríe el cerebro con un cañón de microondas que había fabricado para demostrar que este tipo de аrmаs eran un mito.

Un científico noruego se fríe el cerebro con un cañón de microondas que había fabricado para demostrar que este tipo de аrmаs eran un mito.

Este científico que era un escéptico radical, estaba convencido de que estos dispositivos no tenían la capacidad técnica para causar tales daños de forma encubierta. Y para demostrarlo decidió construir su propio cañón microondas casero con el objetivo de desmentir las teorías sobre el Síndrome de la Habana y demostrar que no produciría efectos neurológicos significativos.

No obstante, al activar el aparato y exponerse directamente a las ondas de alta frecuencia, el investigador no solo experimentó los síntomas que intentaba desacreditar, sino que sufrió lesiones físicas. Los médicos descubrieron evidencias de que parte de su tejido cerebral había sido dañado por el calor y la energía, un efecto coloquialmente descrito como “cocinar” el cerebro desde dentro. @eleconomista

Un científico noruego se fríe el cerebro con un cañón de microondas que había fabricado para demostrar que este tipo de аrmаs eran un mito.