En 1998, Felix, electricista islandés, se electrocuta en una línea de alta tensión. Pierde sus 2 brazos.
En 2021, en Lyon, cirujanos franceses le injertan 2 brazos y 2 hombros.



“Porque estaba tan bronceada, estaban a punto de esposarme… y llevarme, Dios sabe a dónde…”


Los denunciantes describen “un entorno laboral que califican de perjudicial”, con “presuntas situaciones de menosprecio personal, conductas abusivas, tratos vejatorios, instrucciones contradictorias, comunicaciones fuera del horario laboral y jornadas que excedían con creces los límites establecidos”. La denuncia fue notificada el 20 de octubre ante el Comité Ético de Más Madrid y elevada al Comité de Garantías de Sumar el 21. @ElMundo
