Después de ver cómo la mujer del presidente se aprovechaba de su posición, o de ver al Fiscal General del Estado con la toga puesta siendo el acusado.
El acérrimo defensor del presidente que tiene todo su entorno imputado, se escandaliza porque los jueces del supremo le hayan dado un curso de 300 euros a miles de jueces, entre ellos los que forman parte de una acusación.









