Un “accidente” que huele a chamusquina.

Un "accidente" que huele a chamusquina.

Al contar su versión a la policía, el acusado aseguró que “rechazó la llegada del helicóptero porque ambos se encontraban bien y planeaban terminar su ascensión, pero que ‘poco después’ su compañera ‘mostró signos crecientes de agotamiento’”. Después de mantenerse junto a su pareja hasta las 2 de la madrugada, Plamberger descendió en busca de ayuda en un refugio, pero “no volvió a pedir ayuda por teléfono hasta las 3.40 de esa madrugada”. La policía analiza por qué no respondió a los mensajes y las llamadas de los servicios de rescate, y él ha respondido que tenía el teléfono en silencio.

A la mañana siguiente, los cuerpos de rescate localizaron el cuerpo de la mujer: había muerto congelada tras una noche con ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora y una sensación térmica de 20 grados bajo cero. Por todo ello, “la Fiscalía de Innsbruck ha acusado a Plamberger con el cargo de homicidio por negligencia grave”. Según los responsables del caso, cuentan con varios elementos que apuntan a una cadena de errores críticos por parte del experimentado alpinista, quien tenía “muchos más conocimientos y experiencia” que la víctima. @infobae

Un "accidente" que huele a chamusquina.

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