La puerta de esta “trampa troll” para ratones se cierra un tercio de milímetro cada vez que la abandona. Poco a poco la exigencia de contorsionismo ratuno va siendo más y más grande.
La puerta de esta “trampa troll” para ratones se cierra un tercio de milímetro cada vez que la abandona. Poco a poco la exigencia de contorsionismo ratuno va siendo más y más grande.