
Aunque todavía queda algún que otro restaurante en el que encontramos los típicos botes de salsas y botellas de aceite y vinagre, por lo general, lo más habitual suelen ser los sobres monodosis de kétchup, mayonesa, mostaza o los envases individuales con los que poder aliñar una ensalada o tostada. Algo que llegó a nuestras vidas con especial hincapié durante la época del COVID, ya que se alzaba como una estrategia mucho más higiénica.
Ahora bien, el fin de estos sobres y envases de plásticos está más cerca que nunca, ya que la Unión Europea (UE) ha ordenado a los restaurantes y establecimientos a retirarlos cuando el consumo sea en sala. Una medida que trata de reducir el consumo de plásticos y cambiar los hábitos considerados poco sostenibles. @eleconomista
