Este juego, consistente en juzgar las ajenas divisiones del trabajo en las parejas sin tener la más mínima consideración sobre lo que piensa o estima la mujer o pareja del “privilegiado”, ¿se puede universalizar? @DeloraPablo
La pregunta es… ¿Quién te obliga? Toma tus decisiones. Cada decisión lleva aparejada compromisos y renuncias. Muchas mujeres han decidido vivir como hombres, teniendo personas a su servicio y disfrutando al 100% de sus logros. La diferencia es que pocos hombres dispuestos a ser “consortes” atraerán a esa mujer. Y lo más seguro es que ese tipo de vida tampoco atraiga a esa señora.
Lo de soplar y sorber. Dicho esto desde el máximo respeto a esta mujer.
