“Me encantaba jugar en Anfield, 90 minutos de insultos sobre mi aspecto, la mayoría de parte de tipos que parecían salidos de El Planeta de los Simi0s.”
“Recuerdo un partido, un chico g*rdito me gritó: ‘¡Eh Gary, mi papá dice que eres un gilip*llas!’ Me di la vuelta y le dije: ‘¿Ah sí? Yo tengo 8 medallas de la Premier League, ¿y tú qué tienes, además de diabetes? ¡G*rdito de m*rda!’”
“Se puso a llorar desconsoladamente. De eso se trata la rivalidad. Bromas pesadas, pero con buen humor”.
