El tirador, de 31 años, es profesor en California y estaba hospedado en el hotel del evento.
Al mentalista que le estaba haciendo un truco a los Trump le salió mucho mejor de lo que esperaba… menudo timing.
Algunos periodistas aprovecharon la confusión para llevarse botellas de champagne del evento…
Pero el mejor momento lo protagonizó este señor que siguió comiéndose su postrecito en medio del tiroteo 😀
