
España se revela como el país con la tasa más alta de calvicie masculina a nivel mundial, con alrededor del 44,5 % de los hombres que experimentan pérdida de cabello, según informes recientes. Esto la sitúa por delante de países como Italia, Francia y Estados Unidos, destacando un patrón más amplio en el que las poblaciones occidentales y mediterráneas muestran tasas más altas de calvicie de patrón masculino.
Los investigadores señalan una combinación de genética, sensibilidad hormonal y factores del estilo de vida como principales causas. La percepción cultural también juega un papel: en España, la calvicie se ve a menudo como algo normal o incluso estilístico, en lugar de algo que ocultar, reflejando cómo tanto la biología como la actitud social moldean la experiencia de la pérdida de cabello.