Quizás lo que ha pasado es que de un tiempo a esta parte vosotras habéis pensado que seguíamos “evolucionando” con mierdas como que las tías se dejen el sobaco peludo, o que empotremos a mujeres en cuerpos de policía aflojando sus pruebas físicas, o los 800 géneros… pero en realidad nadie tragaba con estas chorradas y lo único que hacían era no ser críticos, no abrir la boca, por miedo a ser marginados en una sociedad dominada por el buenismo.
¿Puede que sea eso? ¿Puede?









