

Los datos muestran que la detección de falsos residentes fiscales se ha intensificado desde 2021, cuando se puso en marcha una línea específica de control sobre personas físicas con patrimonios relevantes que aparentaban residir fuera de España. Ese primer año se inspeccionaron 69 contribuyentes, con un importe total liquidado de 24,5 millones de euros. @theobjective
