
Especialmente absurdo si tenemos en cuenta que en todo el hemisferio norte no hay ni un pingüino.



Doce años, toneladas de basura y una fortuna imposible de reencontrar. James Howells, el ingeniero galés cuya historia se convirtió en una de las tragedias más impactantes de la era digital, ha decidido rendirse. El hombre que accidentalmente tiró un disco duro con 8.000 bitcoins (hoy valorados en 742 millones de euros) anuncia el fin definitivo de su lucha. @as