Es fe. Y la fe tiene usos terrenales. El primero es bloquear la discusión. En una política secular, quien discrepa aporta información; en una religión, quien discrepa peca, y al pecador no se le responde: se le anatemiza como «negacionista».”
No sabíamos quién iba a ser el sustituto del FEMINISMO para sacarnos las perras y enfrentar a la sociedad. Ya lo sabemos.







