La rapera se situó en el foco de la polémica tras declarar de forma pública su apoyo al colectivo LGTBI. Y aunque se esperaba una avalancha de críticas por sus palabras, lo que Imane no llegó a imaginarse nunca es que se vería obligada a solicitar protección policial tras recibir amenazas de muerte por parte de islamistas radicales. “Salió un chico diciendo que me iba a decapitar y que, según Dios, era responsable de mí y que tenía derecho a ejecutarme”, cuenta. @elespanol